Un caso que debería hacer que cualquier empresa de transporte revise su póliza antes del próximo embarque.

 

Una empresa transportista tenía su póliza de transporte vigente y, como todos los años, había renovado su seguro.

El gerente estaba tranquilo.

“Tenemos seguro de transporte”, pensaba.

Hasta que ocurrió un siniestro.

 

Durante el traslado de una mercadería de alto valor, el vehículo sufrió un robo y la empresa comunicó inmediatamente el problema a su cliente.

 

El primer paso fue revisar la póliza.

Y ahí comenzaron las complicaciones.

 

  1. La mercadería no era la que normalmente transportaban

 

La empresa había incorporado un tipo de mercadería con características y valor diferentes a las operaciones habituales.

Sin embargo, no informó previamente a su corredor para revisar si la póliza contemplaba esa mercadería y sus condiciones particulares.

La empresa asumía que, al tener una póliza de transporte “todo riesgo”, cualquier mercadería estaría automáticamente cubierta.

Pero una póliza no debe analizarse solamente por el nombre de la cobertura.

La mercadería, sus características, el trayecto, las condiciones de transporte y las cláusulas contratadas pueden ser determinantes.

 

  1. El límite por embarque tampoco era suficiente

 

Al revisar la operación, apareció un segundo problema.

El valor de la mercadería transportada superaba el límite máximo asegurado por embarque.

 

La empresa tenía una póliza vigente, pero el límite contratado no correspondía al valor de esa operación específica.

Y lo más importante:

  • El embarque no había sido informado oportunamente para solicitar una ampliación o una condición especial antes de iniciar el traslado.

 

Tener una póliza vigente no significa necesariamente que cualquier operación y por cualquier valor esté automáticamente cubierta.

 

  1. Y llegó el tercer problema: el aviso del siniestro

El problema no terminó ahí.

El transportista tampoco tenía claro cuál era el procedimiento correcto para comunicar un siniestro.

Pasaron los días mientras se recopilaban documentos, se coordinaba con el cliente y se intentaba determinar qué había ocurrido.

Finalmente, el siniestro fue informado de manera tardía.

 

Esto generó una nueva dificultad: el aviso oportuno y el cumplimiento de los procedimientos establecidos en la póliza son aspectos fundamentales en la gestión de un reclamo.

 

¿Qué había pasado realmente?

  • La empresa sí tenía seguro.
  • La póliza sí estaba vigente.

 

Pero existían tres brechas:

  • Mercadería: no se había validado previamente si las características de la nueva mercadería estaban contempladas.
  • Límite: el valor del embarque superaba el límite contratado y no se había solicitado una extensión previa.
  • Siniestro: el equipo no conocía claramente el procedimiento de aviso y el reporte se realizó tardíamente.

 

El problema no apareció cuando contrataron el seguro.

Apareció cuando necesitaron utilizarlo.

 

¿Cómo se pudo evitar?

Una adecuada gestión del programa de seguros debería incluir controles antes, durante y después de cada operación.

 

Antes del embarque:

✔ Revisar el tipo de mercadería.

✔ Validar el valor máximo del embarque.

✔ Revisar trayecto y condiciones de transporte.

✔ Confirmar si se requieren extensiones o condiciones especiales.

✔ Informar oportunamente operaciones que salen de los parámetros habituales.

 

Cuando ocurre un siniestro:

✔ Comunicarlo inmediatamente.

✔ Activar el protocolo establecido por el corredor y la aseguradora.

✔ Recopilar evidencias y documentos desde el primer momento.

✔ Evitar acciones que puedan perjudicar la investigación del reclamo.

✔ Mantener comunicación y seguimiento hasta el cierre del caso.

 

La pregunta que todo transportista debería hacerse

 

¿Mi empresa tiene un seguro vigente o realmente tiene un programa de seguros preparado para sus operaciones?

 

La diferencia puede parecer pequeña cuando todo funciona normalmente.

 

Pero cuando ocurre un robo, accidente o daño de mercadería, puede representar una diferencia muy importante.

 

En R&S no buscamos solamente colocar una póliza.

 

Trabajamos con nuestros clientes para revisar sus operaciones, límites, mercaderías, condiciones y procedimientos de atención de siniestros, buscando identificar brechas antes de que ocurra el problema.

 

Porque tener un seguro vigente es importante.

Pero saber exactamente qué está asegurado, hasta cuánto y qué hacer cuando ocurre un siniestro es igual de importante.

 

📩 ¿Hace cuánto no revisas los límites de tu póliza de transporte?

Puede ser un buen momento para hacerlo.

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